Roturas meniscales: tratamiento

      Tras el diagnóstico de una rotura meniscal debemos decidir cual es el mejor tratamiento para cada caso en particular. Las dos grandes opciones son un tratamiento conservador (sin cirugía) o alguna de las posibilidades quirúrgicas disponibles.  

     Como norma general, se recomienda el tratamiento conservador en el caso de roturas degenerativas sin una clara sintomatología mecánica (chasquidos, bloqueos, dolor directamente relacionado con la actividad), en pacientes poco sintomáticos que no encuentran dificultades para desarrollar sus actividades habituales, o cuando exista alguna contraindicación médica para la intervención. En estos casos se recomienda la aplicación de frío local, medicación analgésica y/o antiinflamatoria, acomodar la actividad a lo permitido por el dolor, e iniciar un tratamiento fisioterápico dirigido por el especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

     Las alternativas de tratamiento quirúrgico disponibles hoy en día incluyen:

    - Meniscectomía artroscópica: Es el procedimiento más habitual, y consiste en resecar (quitar) la zona de menisco que se ha roto, retocando a continuación el remanente (lo que queda del menisco) para que conserve una forma similar a la original. El cirujano debe conservar la mayor cantidad de tejido meniscal estable que le sea posible, para evitar un posterior sufrimiento del cartílago y progresión a la artrosis de rodilla. El término "artroscópico" significa que la intervención puede realizarse a través de 2 ó 3 pequeñas incisiones, sin necesidad de exponer toda la articulación. Al ser una cirugía mínimamente agresiva la recuperación suele ser muy rápida, precisando de carga parcial con muletas durante unos pocos días y un periodo de reposo deportivo de entre 6 y 8 semanas.

     - Sutura meniscal artroscópica: Algunas roturas meniscales pueden ser suturadas (cosidas) en quirófano, aproximando sus bordes con la confianza de que se forme una cicatriz que con el tiempo vuelva a unir los dos fragmentos. Para que una rotura meniscal pueda coserse han de darse varios requisitos, en cuanto a la forma, tamaño y localización de la rotura, la presencia de otras lesiones asociadas (inestabilidad ligamentosa, daño del cartílago, alteraciones del eje) y la edad biológica y patologías del paciente. Es importante saber que a pesar de cumplir con todos estos requisitos la sutura puede no ser eficaz, y que el paciente necesite entrar a quirófano una segunda vez para ser sometido a una meniscectomía. El proceso de recuperación tras una sutura meniscal es  lento, e incluye un prolongado periodo de carga parcial con dos muletas, y un control riguroso de la movilidad de la rodilla con una ortesis (rodillera) postquirúrgica. Las roturas de la raíz meniscal pueden suturarse, reanclarse a la meseta tibial mediante implantes, o estabilizarse a través de túneles transtibiales.

 

Meniscectomía artroscópica

Animación de sutura meniscal

Sutura meniscal artroscópica

Sutura de la raíz meniscal

     - Sustitutos meniscales: Existen en el mercado dos tipos de implantes sustitutivos del tejido meniscal: CMI (implante meniscal de colágeno) y Actifit (implante meniscal de poliuretano). Su uso está muy limitado, por los estrictos criterios de selección de pacientes (los requisitos para ser candidato son muy rigurosos) y su elevado coste. Por otro lado, hoy en día no existen suficientes estudios científicos de alta calidad y con un seguimiento suficiente como para poder asegurar que estos sustitutos son una alternativa eficaz y fiable a largo plazo.

     - Aloinjerto meniscal: Es lo que se conoce como trasplante de menisco. Está indicado tras meniscectomías totales o subtotales en pacientes jóvenes con rodillas normoalineadas y estables, y consiste en eliminar todos los restos del menisco lesionado y sustituirlo por otro de tamaño similar procedente de un banco de tejidos cadavéricos. Antes de la intervención es preciso tomar mediciones de la rodilla del receptor mediante imágenes de TAC o RM, y en ocasiones hay que esperar tiempo hasta que se dispone de un injerto compatible. El riesgo de rechazo inmunológico es bajo, pero siempre hay que advertir de un reducidísimo riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas (VIH, hepatitis). La cirugía se realiza mediante una artroscopia con apoyo de una pequeña incisión abierta ("mini-open"), y el protocolo de rehabilitación postquirúrgico es lento.

 

Animación de sustituto meniscal

Animación de trasplante meniscal